Hola!! =)
Ayer estuve con Sergio más de dos horas esperando para entregar el pedazo trabajo de las noticias de Historia, muy famoso ya en nuestra clase, todo sea dicho.
Ayer estuve con Sergio más de dos horas esperando para entregar el pedazo trabajo de las noticias de Historia, muy famoso ya en nuestra clase, todo sea dicho.
El caso es que, antes de descubrir que somos "unos máquinas" (juas, juas, juas) nos pusimos a matar el tiempo sentados en un banco jugando al Backgammon, algo que conocía pero que nunca había sabido jugar... ¡hasta ese momento! Resulta que Sergio se ha regalado por reyes un nuevo móvil HTC Wildfire, que trae este juego, por lo que se ha viciado un poco, y claro, eso me lo tiene que pegar a mí XD.
Este juego es uno de los juegos de mesa más antiguos conocidos. Sus orígenes parecen remontarse hace 5.000 años a Mesopotamia. En cualquier caso las primeras reglas escritas del juego datan del siglo XIII, en el Libro de los juegos de Alfonso X.
En fin, lo dicho, vamos a ver como se juega al Backgammon (que por cierto, es el primer juego que no es de cartas que voy a poner).
El Backgammon es un juego de mesa y dados. En él hacemos una especie de carrera, con una mezcla de suerte y estrategia, exclusivo para 2 jugadores.
Se juega con un tablero propio rectangular de 24 casillas en forma de picos, divididas en cuatro cuadrantes iguales (6 arriba izquierda, 6 arriba derecha, 6 abajo izquierda y 6 abajo derecha) y separado en dos mitades por una barra; 15 fichas blancas y 15 negras (en total, 30 fichas) y dos dados normales de seis caras.
Como siempre, los juegos de mesa suelen ser muy caros, así que este lo podemos fabricar fácilmente: las fichas las podemos coger de algún juego de damas -que seguro que tenemos en casa-, o con monedas de 1, 2 o 5 céntimos. Los dados... ¿quién no tiene un par de dados en casa? Y el tablero, si hace falta, se pinta! XD
El objetivo principal es el de sacar todas nuestras fichas del tablero, para lo cual iremos tirando los dados, que son los que determinan nuestros movimientos.
En la siguiente imagen se puede ver la disposición de las fichas, así como la dirección de los movimientos y nuestro objetivo:
No hace falta decir que cada jugador maneja solo unas fichas: blancas o negras, pero por si acaso me cubro...
Bien, después de saber lo que necesitamos y cómo se coloca, ya podemos empezar a jugar!
Se tiran los dados para ver quien va primero y a partir de ahí, el turno será alternado.
Quien empiece la partida vuelve a tirar los dados y según el resultado tendrá dos opciones de movimiento (que siempre debe ser en avance, nunca retrocediendo):
- Si los dados marcan valores distintos, podrá realizar dos movimientos, uno por cada valor que marque un dado. Se puede usar la misma ficha para los dos movimientos, siempre y cuando las casillas estén disponibles. O...
- Si resulta que los dos dados tienen la misma puntuación, el jugador hace dobles (tomaremos la jugada como si hubiera cuatro dados iguales, en lugar de dos) y entonces podrá realizar cuatro movimientos, cada uno con el mismo valor que marcan los dados. Se puede usar la misma ficha para hacer dos, tres o los cuatro movimientos, siempre y cuando las casillas estén disponibles.
Un jugador podrá mover cualquier ficha propia a una casilla libre u otra que esté ocupada por una sola ficha del adversario. En este caso, la casilla pasaría a ocuparse por esta nueva ficha, y la que había pasa a la barra. Esta acción se denomina comerse una ficha.
Un jugador que comienza su turno está obligado a mover las fichas que pueda tener en la barra (salen desde su primera casilla), por lo que nadie podrá hacer ningún movimiento en el tablero si en la barra tiene alguna ficha.
Si una casilla está ocupada por dos o más fichas de un jugador, esa casilla es inaccesible para su rival, y tampoco podrá comerle ninguna ficha. Por tanto, es posible que haya algún turno en el que el jugador no pueda hacer ningún movimiento. Cuando esto ocurra, el turno pasa directamente a su contrincante.
Otra obligación de los jugadores es mover siempre que puedan, es decir, no se puede pasar el turno porque sí.
Para ganar la partida, lo que tenemos que hacer es sacar nuestras fichas del tablero antes que el oponente. Para ello, un jugador debe tenerlas TODAS (las 15) en el último cuadrante de su recorrido y, llegado a este punto, habrá que sacar las fichas con una tirada exacta (siempre que se pueda, claro). Si no es el caso, tendrán que ir sacándose en orden de alejamiento a la salida, o lo que es lo mismo, hay que sacar primero las fichas que más lejos estén de nuestro objetivo. Si durante este proceso nos comen una ficha, deberemos volver a llevarla a nuestro cuadrante para poder seguir sacando fichas.
El primero que saque sus 15 fichas gana una partida "normal" de Backgammon. Y digo normal, porque también se puede jugar por puntos... Pero bueno, eso es lo mismo, solo que apostando.
Si jugamos por puntos, cada ronda vale uno. En el transcurso de la partida, un jugador puede doblar la apuesta (siempre antes de tirar sus dados). Si el rival acepta, la partida doblará su valor. Si no acepta, perderá lo ya apostado y comenzará una nueva ronda. Así de fácil. ;)
En breve.
Dudas sobre el juego.
Pues ya está, otro juego a la saca. Es fácil como podéis ver. Yo, en mi primera partida, le gané a Sergio, wajajajaja.
El alumno siempre supera al maestro... Gran cita. ☺
Lo dicho, os dejo que voy a ver si estudio algo y remato unos trabajillos.
¡¡ Nos vemos, jugones !! ;)
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